HANTAVIRUS
Hantavirus
Guía clínica integral para profesionales de enfermería: fisiopatología, presentación clínica, manejo en UCI y protocolos de prevención basados en evidencia.
¿Qué es el Hantavirus?
El hantavirus es un agente viral zoonótico perteneciente a la familia Hantaviridae, orden Bunyavirales. Se trata de un virus RNA de hebra negativa con genoma tripartido (segmentos L, M y S), cuyo reservorio natural son los roedores silvestres que mantienen la infección de forma crónica y sin manifestar enfermedad aparente.
Dependiendo de la cepa viral, el órgano blanco y la mortalidad son radicalmente distintos. En América predomina el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), mientras que en Europa y Asia las cepas provocan la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR).
Datos epidemiológicos
que todo enfermero debe conocer
Distribución geográfica en Argentina
La mayor concentración de casos se registra en la zona pampeana, seguida del norte argentino (Salta, Jujuy) y en menor medida Río Negro y Formosa. La distribución geográfica coincide con la del roedor reservorio, lo que convierte al mapa epidemiológico en una herramienta de riesgo predictivo.
Mortalidad según cepa: perspectiva comparada
¿Cómo se propaga el Hantavirus?
(asintomático)
Orina · Heces · Saliva
(vía principal)
Infección humana
| Vía de transmisión | Descripción | Riesgo |
|---|---|---|
| Inhalación de aerosoles | Partículas suspendidas de orina, heces o saliva de roedor infectado. Principal mecanismo de contagio. | ALTO |
| Contacto directo | Mordedura de roedor o contacto con mucosas sin protección. | ALTO |
| Ingestión | Agua o alimentos contaminados con secreciones de roedor. | MODERADO |
| Transmisión persona a persona | Documentada exclusivamente con cepa Andes (Argentina/Chile). Ocurre por contacto estrecho con caso índice. Fenómeno excepcional. | BAJO–MODERADO |
| Vectores (insectos) | No se transmite por insectos ni picaduras. | NULO |
La vía principal de contagio es la inhalación de partículas procedentes de roedores infectados. No se transmite por alimentos cocinados, agua potable, insectos ni contacto casual.
— OPS/OMS · Hoja de datos hantavirus, 2025Mecanismo de daño:
cuando el endotelio falla
Los hantavirus tienen especial tropismo por las células endoteliales. Una vez inhaladas las partículas virales, el virus ingresa a través de las integrinas β3 (receptores de adhesión) e infecta el endotelio de capilares pulmonares y renales, desencadenando una respuesta inflamatoria mediada por citoquinas que genera:
- Aumento masivo de la permeabilidad vascular
- Edema intersticial y alveolar (en SCPH)
- Lesión de la barrera glomerular (en FHSR)
- Disfunción miocárdica grave con bajo gasto cardíaco
- Trombocitopenia por consumo plaquetario
A diferencia del SDRA clásico, en el SCPH son más frecuentes los signos de edema intersticial: líneas B de Kerley y engrosamiento peribronquial con distribución central, precediendo al edema alveolar. Este patrón es clave en la interpretación de la radiografía de tórax.
Evolución por fases:
reconocer para actuar a tiempo
Asintomático. Exposición al roedor o su entorno. El virus replica silenciosamente en células endoteliales. Período de viremia creciente. Sin manifestaciones clínicas detectables.
Fiebre ≥38°C de inicio súbito, mialgias intensas (especialmente muslos y región lumbar), cefalea, malestar general, anorexia, náuseas y vómitos. Sin afectación de vías aéreas superiores. El reto clínico es distinguirlo de gripe, dengue o leptospirosis en esta etapa.
Instauración súbita de disnea progresiva, tos, taquicardia, hipotensión, edema pulmonar no cardiogénico y choque. Bajo gasto cardíaco. Trombocitopenia severa. Esta fase es potencialmente fatal sin soporte ventilatorio inmediato.
En pacientes que superan la fase crítica: diuresis masiva como signo de resolución del edema pulmonar. Estabilización hemodinámica gradual. Recuperación lenta con posible fatiga residual. La resolución radiológica puede tomar semanas.
Síntomas por órgano y sistema
Confirmación diagnóstica:
laboratorio e imagen
| Estudio | Hallazgo esperado | Fase |
|---|---|---|
| Hemograma completo | Trombocitopenia (<100.000/mm³), leucocitosis con bandemia, hematocrito elevado (hemoconcentración) | Pródromo |
| Gases en sangre arterial | Hipoxemia progresiva, alcalosis respiratoria inicial, acidosis metabólica en fases avanzadas | Cardiopulmonar |
| Serología IgM/IgG anti-hantavirus | IgM detectable desde el inicio de síntomas. Método diagnóstico de referencia (ELISA). Confirmación en INEVH Maiztegui (Argentina) | Pródromo |
| RT-PCR | Detección de RNA viral en sangre. Alta sensibilidad en fase virémica temprana | Pródromo |
| Rx de tórax | Líneas B de Kerley, engrosamiento peribronquial, infiltrados intersticiales centrales bilaterales. Progresión rápida a edema alveolar | Cardiopulmonar |
| Función renal (Urea / Creatinina) | Elevación variable. Oliguria/anuria en fases graves. Central en FHSR | Cardiopulmonar |
| Monitoreo hemodinámico | Índice cardíaco <2,5 L/min/m² como indicación de soporte avanzado y ECMO | Crítico |
Manejo terapéutico:
soporte vital como eje central
No existe tratamiento antiviral específico aprobado para el hantavirus. El pilar terapéutico es el soporte vital intensivo y precoz. La supervivencia mejora de forma sustancial con el diagnóstico temprano y el acceso rápido a UCI.
Esquema de manejo por objetivos
| Objetivo clínico | Intervención | Evidencia |
|---|---|---|
| Insuficiencia respiratoria aguda | Ventilación mecánica (VM) con estrategia protectora. PEEP titulada. FiO₂ ajustada a SpO₂ ≥92%. Posición prono si hipoxemia refractaria. | Recomendado |
| Falla hemodinámica / choque | Reposición cuidadosa de volumen (riesgo de sobrecarga hídrica). Drogas vasoactivas: norepinefrina primera línea. Cardiotónicos si bajo gasto. | Recomendado |
| Índice cardíaco < 2.5 L/min/m² | ECMO (circulación extracorpórea). Indicación de traslado urgente a centro terciario con capacidad ECMO. No demorar la derivación. | Recomendado |
| Insuficiencia renal aguda | Hemofiltración continua o hemodiálisis según oligoanuria o sobrecarga. | Recomendado |
| Antivirales: Ribavirina IV | Beneficio limitado al FHSR si se administra en las primeras 48–72 h del pródromo. Sin evidencia clara en SCPH. | En evaluación |
| Corticoides en altas dosis | Evaluados por grupos chilenos/argentinos. Sin beneficio demostrado. No se recomiendan de rutina. | No recomendado |
| Antibióticos | No indicados de rutina (infección viral). Solo ante coinfección bacteriana confirmada o sospecha fundada de sepsis. | Selectivo |
| Plasma inmune convaleciente | En investigación activa para cepa Andes. Resultados preliminares prometedores. Anticuerpos poli/monoclonales en desarrollo. | Experimental |
Los afectados tienen mejor sobrevida cuando reciben en forma precoz los cuidados de la medicina intensiva, incluidas las unidades con acceso a ECMO para el síndrome cardiopulmonar por hantavirus.
— Dra. Marcela Ferrés · Departamento de Enfermedades Infecciosas e Inmunología Pediátricas, Escuela de Medicina UC · ChileCuidados de Enfermería:
protocolo UCI para hantavirus
El rol de enfermería es determinante en el pronóstico del SCPH. La vigilancia clínica continua, la anticipación al deterioro y la experticia en soporte ventilatorio e hídrico son competencias críticas. Se presentan las intervenciones organizadas por dominio.
🩺 Monitoreo y vigilancia clínica
- Monitoreo continuo: FC, FR, SpO₂, PA, temperatura cada 1–2 horas o continuo si VM
- Registro estricto de balance hídrico horario (diuresis / ingresos)
- Vigilancia de signos de deterioro respiratorio: taquipnea, uso de musculatura accesoria, SpO₂ en tendencia
- Monitoreo hemodinámico avanzado si indicado: índice cardíaco, PVC, PICCO o Swan-Ganz
- Control glucémico continuo en pacientes críticos (meta 140–180 mg/dL)
- Escala de sedación RASS en pacientes ventilados (meta: –2 a 0 según protocolo)
- Evaluación neurológica: Glasgow, pupilas, presencia de agitación/delirium
- Vigilancia de trombocitopenia: detectar petequias, hematomas, sangrado en sitios de venopunción
💉 Gestión de la vía aérea y ventilación mecánica
- Preparar equipo de intubación ante cualquier signo de deterioro respiratorio
- Verificar parámetros de VM: Vt 6 ml/kg peso ideal · PEEP según curva P/V · FiO₂ mínima eficaz
- Aspiración de secreciones con técnica cerrada (circuito cerrado preferido para reducir aerosoles)
- Cabecera elevada 30–45° para prevención de NAVM
- Higiene oral cada 6 horas con clorhexidina al 0,12%
- Verificación de presión de neumotaponamiento (25–30 cmH₂O) cada 8 horas
- Participar activamente en maniobras de reclutamiento alveolar si indicadas
- Manejo del paciente en posición prono si P/F < 150: coordinación del equipo y protección de puntos de presión
💊 Administración de fármacos y soporte hemodinámico
- Administración de drogas vasoactivas en bomba de infusión continua con línea exclusiva (evitar microbolus)
- Conocer los umbrales de dosis de norepinefrina y vasopresina y comunicar cambios al equipo
- Control de accesos vasculares: catéter central, arterial y periférico — curación según protocolo
- Reposición de volumen prudente: evitar sobrecarga hídrica en SCPH (agrava edema pulmonar)
- Preparar y monitorear soporte ECMO si indicado: flujos, anticoagulación, membranas
- Gestión de transfusiones si trombocitopenia severa o sangrado activo
🛡️ Control de infecciones y bioseguridad
- Precauciones estándar + de contacto en la atención habitual
- Mascarilla FFP2/N95 + gafas/pantalla facial en procedimientos que generen aerosoles (intubación, aspiración, broncoscopía)
- No requiere aislamiento de sala completa en UCI (transmisión persona–persona es excepcional)
- Higiene de manos: los 5 momentos OMS en cada contacto con el paciente
- Gestión de residuos biológicos según protocolo institucional
- Educación a familiares sobre el bajo riesgo de transmisión intrahospitalaria
💛 Cuidado integral: paciente y familia
- Comunicación clara y compasiva con familia ante la gravedad del cuadro
- Prevención de úlceras por presión: cambios posturales, colchón antiescaras, escala Braden
- Cuidados de la piel en zona de accesos vasculares y en paciente en prono
- Estimulación sensorial y orientación temporo-espacial en pacientes vigiles
- Registro preciso y oportuno en historia clínica: signos vitales, balance, fármacos, respuestas
- Notificación obligatoria al sistema de vigilancia epidemiológica (SNVS — módulo C2)
- Coordinación con infectología y epidemiología ante sospecha de brote familiar
Prevención:
la primera línea siempre es evitar el contacto
No existe vacuna aprobada para hantavirus. La prevención depende totalmente de reducir la exposición al roedor y sus secreciones. El enfermero y el equipo de salud cumplen un rol educativo fundamental en zonas endémicas.
Sellar grietas y agujeros de paredes y pisos. Almacenar alimentos en recipientes herméticos. Mantener limpias las áreas de depósito. Eliminar acumulaciones de leña, basura y escombros próximos a la vivienda.
Antes de limpiar recintos abandonados: ventilar 30 minutos, usar mascarilla N95, guantes de goma y ropa protectora. Rociar con solución hipoclorito al 10% antes de barrer. Nunca barrer en seco.
Mascarilla respiratoria N95/FFP2 en ambientes de riesgo. Guantes de látex o nitrilo. Ropa de trabajo lavable. En actividades laborales de alto riesgo (forestales, rurales, control de plagas) el EPP es obligatorio.
No instalar carpas en zonas con evidencia de roedores. Evitar dormir directamente en el suelo. Guardar los alimentos fuera del alcance de roedores. No explorar madrigueras ni manipular roedores silvestres.
Nunca manipular sin EPP. Rociar el cuerpo con hipoclorito antes de tocarlo. Usar doble bolsa plástica para el descarte. Lavar y desinfectar las manos al finalizar. Reportar a autoridad sanitaria si hay infestación.
El hantavirus es de notificación obligatoria en Argentina. Ante sospecha clínica con nexo epidemiológico, notificar de forma inmediata al SNVS. El médico, enfermero o equipo de salud puede y debe notificar. No esperar confirmación de laboratorio.
— Fuentes y referencias bibliográficas
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Hoja informativa sobre hantavirus. Actualización mayo 2025. Disponible en: who.int
- Organización Panamericana de la Salud (OPS). Alerta Epidemiológica — Síndrome Pulmonar por Hantavirus. PAHO, diciembre 2025.
- Ministerio de Salud de la Nación Argentina. Hantavirosis o infección por hantavirus. Actualización 2024. ANLIS–Malbrán.
- Ministerio de Salud de Chile (MINSAL). Guía Clínica de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento del Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus. DIPRECE, 2015.
- Jonsson, C.B., Figueiredo, L.T.M., Vapalahti, O. (2010). A global perspective on hantavirus ecology, epidemiology, and disease. Clinical Microbiology Reviews, 23(2), 412–441.
- Ferrés, M. et al. Investigación hantavirus en humanos: revisión de aspectos clínicos y manejo. Escuela de Medicina UC, Chile. 2025.
- Suberviola, B. ¿Cómo se atiende a un paciente de hantavirus en la UCI? SEMICYUC — Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias. Mayo 2026.
- Tian, H., Stenseth, N.C. (2019). The ecological dynamics of hantavirus diseases. PLOS Neglected Tropical Diseases.
- Li, et al. (2024). Seroprevalence of hantavirus infection in non-epidemic settings over four decades: a systematic review and meta-analysis. BMC Public Health.
- OSPYSA. Hantavirus: síntesis clínica y epidemiológica. Disponible en: ospysa.com.ar, 2024.
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